Los negocios de Rogelio Frigerio ponen en riesgo comunidades de la provincia

El apellido Frigerio sigue amenazando con arrasar terrenos de alto riesgo: el antecedente de Villa Paranacito y las inundaciones que ahora preocupa también en Colón y Concordia.

A tan solo 160 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, el nombre de Rogelio Frigerio, actual candidato a gobernador de Entre Ríos, vuelve a generar temor en la comunidad de Villa Paranacito, donde su familia ha estado involucrada durante siete décadas. El Barrio Náutico Sagastume, un proyecto inmobiliario liderado por Frigerio nieto (en ese entonces responsable de la obra pública del país) inquieta a los vecinos debido a su impacto en los recursos hídricos y el uso de fondos públicos para beneficio privado.

Este desarrollo se encuentra en las Islas de Ibicuy, al sur de la provincia, y abarca 550 parcelas con salida náutica al río Uruguay. A pesar de su proximidad a Villa Paranacito, los pobladores argumentan que la falta de estudios hidráulicos serios respaldando el proyecto y la realización de obras “públicas” (llegan sólo hasta el ingreso al barrio de Frigerio) provocaron las inundaciones de los últimos años en la zona.

El Barrio Náutico de Frigerio se ha convertido en un símbolo de desarrollos inmobiliarios cuestionados en la región. Aunque los voceros del ex ministro del Interior defienden que el proyecto es municipal, abierto al público y aún incompleto, lo cierto es que la falta de estudios de impacto hidráulico y regulación adecuada preocupa cada vez más. La comunidad también señala que la presión política ha obstaculizado el funcionamiento del Consejo Regulador del Uso de Fuentes de Agua (CORUFA), encargado de supervisar proyectos de este tipo.

La cuestión de los humedales en el Delta del Paraná ha sido un tema central de debate en la región. Las inundaciones graves en Villa Paranacito y la discusión sobre la Ley de Humedales han destacado la importancia de la gestión adecuada de los recursos hídricos en un área que alberga uno de los humedales más grandes del mundo, con aproximadamente un millón 400,000 hectáreas. Como si fuera poco, en sus recientes recorridas de campaña Frigerio prometió avanzar en “desarrollo turístico” en ciudades como Colón y Concordia.

La falta de un plan integral y obras públicas sin un enfoque en la seguridad hídrica han exacerbado las inundaciones en la región, afectando tanto a la agricultura como a la población local. Es esencial abordar esta cuestión de manera seria y responsable, dado que el delta entrerriano está en riesgo debido a la falta de estudios y regulaciones adecuadas para proyectos inmobiliarios en tierras inundables.

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