La Ley de Alquileres vuelve a Diputados. Malestar en las inmobiliarias y Juntos por el Cambio

En una votación que marcó un giro en la Ley de Alquileres, el oficialismo logró la aprobación de importantes cambios en el Senado. Estos ajustes propuestos por el kirchnerismo extienden la duración de los contratos de alquiler a 3 años y ajustan la indexación de los alquileres en favor de los inquilinos. Esta victoria legislativa ha generado preocupación tanto en el bloque de Juntos por el Cambio como en el sector inmobiliario.

La Cámara de Senadores de la Nación, en una sesión que se prolongó hasta altas horas de la madrugada, respaldó las modificaciones con 37 votos a favor y 29 en contra. Ahora, la ley reformada regresa a la Cámara de Diputados para una segunda revisión, donde se decidirá si se mantienen las modificaciones propuestas por el Frente de Todos en el Senado.

El bloque kirchnerista logró el apoyo de los senadores de Unidad Federal, mientras que Juntos por el Cambio se manifestó en contra, buscando la aprobación inmediata de la versión original proveniente de Diputados. Esta situación prolonga aún más las modificaciones en un momento en que el mercado inmobiliario ya se encuentra en una situación de estancamiento.

La senadora mendocina del Frente de Todos, Anabel Fernández Sagasti, destacó la importancia de las propuestas del oficialismo en su discurso. Argumentó que el objetivo es encontrar un equilibrio entre las diferentes perspectivas en juego. Aunque reconoció la magnitud del problema que enfrentan los inquilinos y la necesidad de abordarlo de manera integral, cuestionó el proyecto que ya tenía media sanción en Diputados, advirtiendo sobre posibles consecuencias negativas en los contratos de alquiler.

La ley vigente, aprobada en junio de 2020, se diseñó para resolver los desafíos que enfrentaban los inquilinos en ese momento. Fernández Sagasti subrayó la necesidad de repensar la vivienda como un derecho en lugar de un activo financiero.

El senador radical Martín Lousteau también participó en el debate, enfatizando la vulnerabilidad de la parte que no posee la propiedad en una relación contractual. Sin embargo, expresó preocupación acerca de las intervenciones gubernamentales en este contexto inflacionario, argumentando que podrían desincentivar la renovación de alquileres o llevar a precios inaccesibles.

El proyecto aprobado en el Senado difiere de la versión de Diputados. Por el momento, la Ley de Alquileres de 2020 sigue en vigencia, y los contratos existentes permanecen sin cambios. La discusión se reanudará después de las elecciones programadas para el 22 de octubre.

Es crucial destacar que en la ciudad de Buenos Aires, el mercado de alquileres ha experimentado una drástica reducción en la oferta, con una caída del 63% en los últimos dos años, lo que ha llevado a precios elevados. Las reformas a la Ley de Alquileres han ganado relevancia en este contexto, aunque las opiniones sobre su efectividad varían considerablemente.

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