Se espera un aumento del 138% en la producción de soja para el 2023/24

Tras cuatro temporadas consecutivas de disminución en la superficie cultivada de soja, se prevé una expansión de 900,000 hectáreas con respecto al año pasado, lo que igualaría las cifras alcanzadas en las campañas 2018/19 y 2020/21.

La Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA) ha anticipado un crecimiento del 5.6% en la superficie destinada a la soja durante la campaña 2023/24 en comparación con el ciclo anterior. Además, la producción experimentaría un notable aumento del 138.1%, llegando a alcanzar las 50 millones de toneladas, en contraste con el ciclo anterior marcado por la sequía.

En cuanto al volumen proyectado de producción, se espera un incremento de 29 millones de toneladas en comparación con las 21 millones de toneladas obtenidas en la campaña 2022/23, que se vio gravemente afectada por la falta de lluvias.

La BCBA atribuye esta tendencia positiva a varios factores, incluyendo una mayor disponibilidad de tierras no utilizadas para cultivos competidores como el trigo y el girasol. Además, la soja muestra una mayor competitividad en comparación con otros cultivos de verano debido a una relación insumo-producto más favorable.

A pesar de la incertidumbre en cuanto a las precipitaciones, se anticipa una recuperación gradual de la humedad en las regiones clave durante la temporada de siembra, junto con un régimen de lluvias estivales más normalizado, en línea con el promedio histórico o incluso ligeramente superior.

Desde el punto de vista económico, una relación insumo-producto más favorable para la soja en comparación con el maíz es uno de los principales motores detrás del aumento en la superficie cultivada con esta oleaginosa.

Aunque los precios internacionales de la soja han disminuido en el período previo a la siembra, el valor del maíz ha experimentado caídas aún más significativas. Comparando los precios actuales con el promedio de los últimos cinco años, la soja se mantiene un 25% por encima, mientras que el maíz solo un 5%.

En lo que respecta a los precios de los insumos clave, la BCBA señala movimientos diversos en comparación con el año anterior. Los fertilizantes, como la urea y el fosfato diamónico, han experimentado reducciones del 30% en el período previo a la siembra en comparación con el año anterior. De manera similar, el glifosato y el gasoil han caído significativamente, con una disminución del 54% y el 28%, respectivamente.

En este contexto, donde el precio de la soja no ha disminuido al mismo ritmo que los precios de sus insumos, se observa una mejora en la relación insumo-producto con respecto a la campaña anterior y al promedio de las últimas tres campañas.

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